Las apuestas se han convertido en una parte esencial de los espectáculos deportivos, y es cada vez mayor la cantidad de dinero que circula por este mercado. Tal es así que algunas de las grandes compañías de corredores de apuestas se han convertido incluso en sponsors de deportistas y equipos. El golf no escapa a esta tendencia que se extiende cada vez más, en particular por el uso de aplicaciones para teléfonos inteligentes que permiten a los jugadores apostar en todo momento y desde cualquier lugar.

A la hora de apostar en golf en España, el mecanismo es idéntico a lo que sucede en diferentes países alrededor del mundo. La mayor parte de las transacciones tienen lugar hoy en día por internet, y el proceso para jugar es idéntico al del resto de las apuestas deportivas. Las cuotas de pago se expresan como fracción para cada uno de los golfistas en competencia, y esto indica la cantidad de veces el importe apostado que se recibe como premio en caso de realizar una jugada ganadora.

El valor de esta cuota no surge estrictamente del cálculo de la probabilidad de ganar que cada deportista tiene en dicho torneo, sino que también es consecuencia de las acciones de los apostadores y de la forma en que los corredores de apuestas buscan atraer o alejar la atención de los usuarios sobre los distintos participantes. De esta manera, si una cuota inicial no resulta atractiva para los jugadores, el sitio puede incrementar el pago para lograr que más personas vuelquen su dinero en estos golfistas.

No obstante, apostar por un participante como vencedor de un determinado torneo no es la única forma de efectuar apuestas en golf. Es posible además invertir dinero en ciertos eventos que no están estrictamente relacionados con quien sea el ganador de la competencia, como la puntuación final, o especular acerca de si van a ocurrir hoyos en uno o el margen de victoria.